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Conoce tus impulsos y conviértete en un comunicador más confiado


Las emociones nos influyen para que actuemos de una u otra forma. Por ejemplo, si sientes miedo al hablar en público, sueles tocarte la cara o el cuerpo. Esta probabilidad de que actúes de una manera particular al experimentar una emoción particular se conoce como «tendencia a la acción». Y aquí la palabra clave es «tendencia». Una tendencia es una «inclinación» para hacer algo, lo cual no significa que «tengas que» hacerlo. No estás forzado a actuar así, sino que «tiendes» a actuar así.


Cuando sientes ansiedad al hablar en público, experimentas la tendencia de jugar o mover con las manos, respirar rápida y superficialmente o hablar de manera muy rápida, pero no tienes por qué hacer todas estas cosas.


Puedes «elegir» hablar calmadamente, respirar lenta y profundamente y controlar tus manos. Es decir, puedes «sentir» ansiedad, pero «actuar» con calma. ¡Esa es la clave!


En este episodio, te invito a que aprendas a reconocer tus impulsos sin tratar de luchar contra ellos.


Debes conocer que las emociones, se generan de la siguiente manera:


1. Un evento interior o exterior dispara una emoción.

2. La mente evalúa este evento, clasificándolo como beneficioso o dañino. El cuerpo se prepara para la acción, creando algún impulso que te invita a la acción.

3. La mente etiqueta con palabras y juicios las sensaciones corporales. Se produce la interpretación de los hechos.


Entonces, cada vez que sorprendas en ti mismo el impulso de hacer algo, regístralo en tu mente, analiza dónde lo sientes físicamente, localiza en tu cuerpo las sensaciones que lo acompañan. Conviértete en un auténtico detective de los impulsos y no hagas nada con el impulso.


Aquí algunos impulsos, relacionados con la comunicación:


1. El impulso de utilizar tu teléfono móvil o celular


La tecnología es un gran aliado de la comunicación, pero también, puede ser un gran enemigo:


Cuando estás hablando con otra persona, ¿Sientes el impulso de mirar la pantalla de tu teléfono?

  • Cuando estás hablando con otra persona, ¿Sientes el impulso de mirar la pantalla de tu teléfono?

  • Cuando estás contemplando una puesta de sol o un monumento de belleza sobrecogedora, ¿Sientes el impulso de hacerte un selfie?

  • Cuando estás viendo a tus hijos jugar, o una actuación espectacular en la calle, o una acción bellísima, ¿Sientes el impulso de grabarla con el móvil?

2. El impulso de interrumpir

A menudo no conversamos, sino que, sin darnos cuenta, desarrollamos monólogos centrados en nosotros mismos:


  • Cuando estás hablando con un amigo, con un cliente, o con un empleado, ¿Sientes el impulso de interrumpirlo para corregir algo que ha dicho?

  • Cuando estás en mitad de una conversación, ¿Sientes el impulso de interrumpir para contar que tú también, o que tú más?

  • Cuando otra persona habla, ¿Sientes el impulso de interrumpir porque te aburre, o no dice lo que esperas oír, o no va directo al grano?

3. El impulso de gritar con ira

Según expertos, la ira es el choque violento entre tu esperanza y la realidad. ¿Eres consciente de ese choque? Este punto puede que te resulte el más difícil de todos:


  • Cuando algo te contraría, cuando las cosas no salen como esperabas, cuando los planes se tuercen, ¿Sientes el impulso de gritar o golpear?

  • Cuando otra persona no hace lo que le mandas, o no responde como quisieras, o se comporta de manera diferente a lo que consideras que es su deber, ¿Sientes el impulso de gritar y te pones tenso o tensa?

  • Cuando alguien te insulta, cuando te gritan, cuando te sientes injustamente tratado, ¿Sientes el impulso de gritar más alto, de responder con violencia o de imponerte?

Pues la solución a conocer tus impulsos para convertirte en un comunicador más confiado es entrenar el músculo de la atención.


El objetivo no es no ceder a los impulsos, es que a través de la atención trates de crear un espacio cada vez mayor entre el estímulo y la respuesta. Si no existe ese espacio, estás reaccionando, no estás respondiendo.


Cuanto mayor sea el espacio, mayor capacidad de elección tendrás.


Observa, investiga, explora. ¡Recupera el poder de decidir qué hacer ante cada impulso!

¿Qué puedo decirte en resumen de este episodio 38? Pues que observes, investigues y explores. Te invito a que empieces a tener el poder de decidir qué hacer ante cada uno de estos impulsos que hemos descrito hoy, para que logres convertirte en un comunicador más confiado.

🎤 ¡Comunícate!

⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe.


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