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Siete herramientas para hablar en público sin miedo


A muchas personas les cuesta pararse delante de una audiencia y transmitir de forma convincente sus ideas; he visto excelentes presentaciones pasar desapercibidas por los nervios del orador. Para que no te suceda esto, hoy comparto contigo 7 herramientas que te ayudarán a que logres reducir tu miedo al momento de hablar en público.


Hoy quiero compartirte 7 herramientas sencillas que te ayudarán a reducir tus nervios al momento de que vayas a hablar en público, ya sea en una ponencia, un examen, una presentación, en la comunidad de tus vecinos, o en una reunión.


1. Piensa, ¿A qué le tienes miedo? ¿A hacer el ridículo, a que se rían de ti, a tartamudear, a perder prestigio profesional? Son cosas que nunca pasan. ¿A cuántas personas conoces a las que hayan despedido de su empresa por no hablar bien en público? Si tu miedo es a quedarte en blanco, lleva notas, si es a que no te funcionen los medios audiovisuales, lleva un plan B, es decir, si se trata de cosas que realmente pueden pasar, toma las medidas necesarias para reducir esa posibilidad al mínimo.


2. Gánate a la audiencia con una buena introducción. Los primeros segundos son muy importantes para causar una buena impresión:

  • Preséntate para hablar en público (si no lo ha hecho ya otra persona por ti), utilizando algunas frases que te sepas de memoria.

  • Busca una frase o cita ingeniosa que tenga que ver con el tema, de esta manera rompes el hielo y consigues la atención de todos.

  • Si no te sientes capaz, puedes utilizar un video como introducción, así los primeros minutos no tienes que hablar y tus nervios se irán calmando sin que te des cuenta.

Sea cual sea la introducción que elijas, te recomiendo ensayarla varias veces. Es la única garantía para que te quede bien.


3. Cuanto mejor te lo sepas, más fácil será hablar en público sin nervios. Si es un tema que dominas, mejor. Además, ensaya y visualízate haciendo la charla. La visualización, según estudios realizados con deportistas, funciona, en gran medida pues es como el entrenamiento.


4. Si te da un ataque de pánico en medio de tu presentación. Respira, mira tus notas, bebe agua y sonríe. Luego retoma tu charla a un ritmo lento. Verás como en seguida todas las ideas te vuelven a fluir.


5. No admitas tus nervios. No digas frases como: “Ay qué nervioso estoy” o “Me he perdido” o “Me he equivocado”. ¡No! Si te pierdes, te equivocas o estás nervioso, quédate callado y es muy probable que un porcentaje altísimo de la audiencia no se dé cuenta, así que ¡No se lo hagas notar tú!.


6. Pase lo que pase, ¡Sonríe!. Piensa que la gente está ahí porque le interesa el tema, por lo que, aunque estés algo nervioso no les va a importar si lo que dices es interesante, así que por favor ¡Sonríe!, Somos más benevolentes con una persona que sonríe.


7. Cierra con un final de impacto. Debes finalizar con un llamado claro a la acción para que tu audiencia pueda recordar tu participación y los ejes centrales de tu mensaje.


Sólo se aprende a hablar en público, hablando. Por eso, cada vez que tienes que hacerlo, es una oportunidad para mejorar, así que: ¡Aprovéchala!

🎤 ¡Comunícate!

⭐ Recuerda: Lo que no se comunica, simplemente no existe…

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